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  • La comuna que posee un 90% de la Reserva Nonguén en su territorio y cuenta con grandes cualidades naturales como el Río Bío Bío y el Cerro Manquimávida, apuesta por una gestión municipal con sello verde, a través del Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM).

El año 2014, la Municipalidad de Chiguayante ingresó de manera voluntaria al Sistema de Certificación Ambiental Municipal del Ministerio de Medio Ambiente, con el compromiso de incorporar la variable ambiental en el quehacer municipal y en los procedimientos institucionales. 

Hoy, la administración del alcalde Antonio Rivas ha superado con éxito dos de las tres etapas para transformar a Chiguayante en una comuna con gestión ambiental de excelencia, lo que se materializó con la entrega de la Certificación Ambiental Intermedia por parte de la Seremi de Medio Ambiente de la Región del Biobío. 

“La calidad de vida tiene que ver con la calidad del medio ambiente, con nuestra cercanía a medios naturales y el desarrollo equilibrado de los procesos de urbanización, por tanto, tenemos una gran responsabilidad de cuidar lo que tenemos y por eso tenemos planes de educación, preventivos y de intervención que se están diseñando y aplicando gradualmente”, aseguró el alcalde de Chiguayante, Antonio Rivas. 

Por su parte, el seremi de Medio Ambiente, Richard Vargas, felicitó la iniciativa del municipio por ingresar al SCAM. “La preocupación del alcalde Antonio Rivas en este contexto es relevante, dado que lo que estamos desarrollando es la protección de un pulmón que le sirve a todo el Concepción Metropolitano, que es la Reserva Nonguén. Además, está el Río Bío Bío al que tenemos que mirar de frente y ser capaces de disfrutar de los beneficios ecosistémicos que nos ofrecen estas riquezas naturales”, manifestó. 

Durante el proceso de certificación ambiental, el municipio de Chiguayante estableció seis líneas de trabajo junto con los vecinos, que consiste en el mejoramiento de hábitos, la valoración del aire, la optimización de residuos sólidos y de los índices ambientales, la valoración del patrimonio natural y la tenencia responsable de mascotas. 

“Estamos abordando como política esas temáticas que son preocupación fundamental de la comunidad, a través de talleres de capacitación, de proyectos de implementación de pilotos y en el área de tenencia responsable y abandono de mascotas, estamos trabajando en un plan de adopción en conjunto con las agrupaciones animalistas y hemos postulado a fondos en la Subdere para realizar esterilizaciones”, explicó la coordinadora ambiental del municipio de Chiguayante, Paola Peña. 

El desafío siguiente es trabajar en la tercera y última etapa, para conseguir la Certificación Ambiental de Excelencia. Para ello, el municipio deberá comenzar a implementar toda la planificación desarrollada en las etapas previas, para ser evaluado dentro del plazo de un año.

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